Montmartre

El Montmartre bohemio
Calles de Montmartre
Subida desde Pigalle

Montmartre es uno de los barrios más peculiares y a la vez encantadores que tiene París. Es conocido como el barrio de los pintores, debido a que allí vivieron muchos impresionistas durante el siglo XIX. Está situado en una colina de 130 metros de altura en la orilla derecha del Río Sena y es conocido por contener la Basílica del Sagrado Corazón cerca de la cumbre.

 

Orígenes de Montmartre

El primer nombre que se le dio a este lugar fue Mons Mercore, es decir “Colina de Mercurio”. Luego, se lo denominó Mons Martis (Monte de Marte), el cuál se cristianizó a como lo conocemos hoy en día. El Obispo de París, San Denis, fue decapitado en esta colina en el 272 D.C.

Durante la Edad Media se construyeron en este lugar varios conventos y también fue hospedaje de Enrique IV en 1589. En la época de la Revolución Francesa, todos estos edificios fueron destruidos. Después de ello, se convirtió en una comunidad independiente de París, donde se criaban ovejas. En 1860 pasó a ser el distrito XVIII de la capital francesa.

 

Montmartre, hogar de artistas y burdeles

A mediados del siglo XIX, Montmartre fue lugar de vivienda de numerosos artistas, entre los que se destacan Pablo Picasso y Amadeo Modigliani. En este lugar, más precisamente en el edificio Beateau-Lavoir, se formaron asociaciones artísticas como los Incohérents y los Nabis, con representantes de la talla de Van Gogh, Matisse, Renoir y Toulouse-Lautrec.

A finales del 1800, el barrio adquirió mala fama debido a que allí empezaron a instalarse burdeles y cabarets. En esta región vivió, por ejemplo, el pianista del renombrado “Le Chat Noir”. Ya en el siglo XX, el cantautor Charles Aznavour le dedicó una canción llamada “la Bohéme” (de 1965), donde un pintor rememora sus años de juventud en la colina.

 

Montmartre, hoy

 

Podemos dar un gran paseo por el Monte de Marte y diferenciar dos áreas completamente diferentes. Por un lado, las luces de neón en las proximidades de la Plaza Pigalle, donde se encuentran varios cabarets (entre ellos el mítico “Moulin Rouge”). Por el otro, la parte más bohemia, a la que se llega luego de subir casi 200 escalones o utilizar el funicular (comprando el boleto Ticket t+ a 1,70 euros). Esta región, en la zona más alta de la colina y enmarcada por la Place du Teatre es muy agradable, ofrece restaurantes y galerías con obras de arte.

Algunos sitios imperdibles en la colina son: Iglesia de Saint Pierre, el Espace Dali, el Theatre de Abbesses, el cabaret Patachou, la Place du Tertre, el Mercado de Saint Pierre, el cementerio, la Rue Lepic con sus tradicionales cafés (aquí es donde se filmó la película “Amélie”), la estatua de Chevalier de la Barre, la Place Blanche, la Bonne Franquette y la Place Emile-Goudeau.

Y no podemos dejar de mencionar entre los atractivos turísticos de Montmartre la Basílica del Sagrado Corazón, a la que se llega luego de caminar por empinadas y pequeñas callejuelas. Desde este templo se obtienen vistas panorámicas de la ciudad.

Localización: 
Montmartre
75018 Paris
FR
Lugares cerca de Montmartre
Estaciones de metro cerca de Montmartre
Abbesses (a 0.40 km)
Jules Joffrin (a 0.60 km)
Pigalle (a 0.65 km)
Valoración: 
Promedio: 5 (4 votes)
Publicado por

Opiniones sobre Montmartre

En mi lista de Mejores Lugares de París está Montmartre el primero sin duda. Antes que la torre Eiffel, El Arco del Triunfo... No, el verdadero encanto de París se palpa en las calles de este idílico barrio. Les recomiendo que no tengan prisa en patearlo y disfrutar a pie de sus calles y sus rincones.
Hola me encantaría visitar Montmartre. ¿Alguna recomendación de hotel para dormir cerca?
Es un barrio lleno de magia, el paseo se hace degustando los olores que dan sus calle y parándote, en cada rinconcito, es un lugar magico y recomendable de visitar.
Buena opinión Isabel. El barrio de Montmartre es uno de los más bohemios de París y seguramente de los que mejores recuerdos del viaje os llevaréis. Es un buen momento para probar algún crêpe en una cafetería, y chocolate o algún otro dulce de sus tiendas. Y por qué no una cena romántica...
¿Te ha gustado este artículo? Danos tu opinión